
A dos semanas del balotaje que enfrentará nuevamente a Macri con Daniel Filmus, me parece indispensable hacer un poco de historia, porque la fecha que se conmemora hoy es una herida abierta, que aun no ha cumplido su destino completo. Todo tiene que ver con todo, dicen que dicen, y es una buena ocasión que los ciudadanos de Buenos Aires se enteren de algunas cosas muy poco difundidas por el monopolio informativo clarinista.
“Fuimos los primeros en repudiar el nombramiento del Fino Palacios. Después de eso, escucharon ilegalmente mis conversaciones, con mis compañeros de lucha, con mi familia. Eso hizo que Mauricio Macri nos odie. Macri nunca merecerá nuestro respeto. Terminó ofreciendo una candidatura a un miembro de nuestra comunidad”… “A nadie se le puede negar el derecho de ser elegido. Pero estamos hablando de la persona que nos dio vuelta la cara cuando le fuimos a pedir ayuda. Nos hizo saber que tenía nuestros nombres y que tenía nuestros nombres en una lista, como ocurría con las listas negras en la dictadura”. “Es el aforista Bergman: el de ‘Miente, miente que algo quedará’”.
Quise comenzar esta entrada con dos párrafos extractados del discurso que leyó hoy Sergio Burstein –miembro de la agrupación Familiares y Amigos de las Víctimas del atentado a la AMIA- en el acto conmemorativo por el 17º aniversario del atentado. Son mi pequeño homenaje a un militante por la justicia, y la expresión elocuente de alguien afectado directamente por los hechos que me permito narrar a continuación.
"DESHONRA NACIONAL"
A las 9:53 del 18 de julio de 1994 una explosión frente a la Asociación Mutual Israelita Argentina, AMIA, arrasó con el edificio y con toda la cuadra de Pasteur al 600. Autos, árboles, carteles y personas volaron por los aires; los vidrios de las ventanas de viviendas y negocios estallaron y esparcieron sus punzantes añicos en seis cuadras a la redonda. El edificio de la Mutual y los aledaños quedaron reducidos a escombros en cuestión de segundos. Pero ocurrió algo muchísimo peor: en el atentado murieron 85 personas y otras 300 resultaron heridas. 67 de las víctimas se encontraban dentro de la AMIA y otras 18 en la vereda o por ahí, caminando, yendo a la oficina, haciendo trámites… Un ataque a una institución judía, o sea contra el pueblo argentino. Desastre.
Las investigaciones hechas tanto por el gobierno de Menem y por los jueces de aquellos años no fueron tales y solo sirvieron para embarrar la cancha e impedir la resolución del caso. Tanto que en 2005 el presidente Néstor Kirchner dijo de ellas que fueron una "deshonra nacional".
Los 18 de julio desde aquel día son una fecha dolorosa, qué duda cabe. Para los argentinos de bien, una jornada de luto. Sin embargo, hay otros que no lo son. Por ejemplo aquel que en julio de 2009, a punto de cumplirse el aniversario número 15 de la trágica jornada, y haciendo caso omiso de ese dolor y ese luto, designó como Jefe de la recién creada Policía Metropolitana a un imputado en la causa AMIA. El nombrador era -es- Mauricio Macri, el nombrado, el ex comisario Jorge Alberto Palacios. Palacios, en ese momento director de la Unidad de Investigación Antiterrorista, ya estaba acusado de incumplimiento de los deberes de funcionario público, incumplimiento del deber de persecución del delincuente y sustracción de prueba por el fiscal de la Causa AMIA. Palacios, concretamente, había obstaculizado la investigación y colaborado para que no fuera detenido un implicado en la venta de la camioneta en la que estalló la bomba, ahí están entremezclados los nombres de Telleldín, y Alberto Kanoore Edul.
Alberto Jacinto Kanoore Edul es un comerciante argentino de origen sirio, cuyo padre, Alberto Edul nació en Yabrud, el mismo pueblo de las familias Menem, Yoma y Al Kassar. Propietario de un comercio textil, Edul fue señalado por el fiscal Alberto Nisman, quien en su momento pidió la detención del ex presidente Menem por presunto encubrimiento al intentar "proteger" a Edul. En su deposito en el barrio de San Cristóbal, se habrían guardado (según pesquisas interrumpidas), materiales usados para el atentado perpetrado aquel 18 de julio.
"EL ASTIZ DE LOS FAMILIARES"
Sergio Burstein, integrante de la agrupación Familiares y Amigos de las Víctimas del atentado a la AMIA, dijo por esos días de 2009 que "Palacios fue el Astiz de los familiares". Toda la comunidad judía repudió la designación de este personaje. Conocido como "El Fino", Palacios ya había sido desplazado de su puesto de superintendente de Investigaciones de la Federal por Néstor Kirchner luego de que una escucha telefónica lo vinculara con un imputado en el secuestro y asesinato de Axel Blumberg.
Pero volvamos a julio de 2009… Tras 15 años de dolor e impunidad, y a pesar de estar imputado, dijimos que el Jefe de Gobierno de la Ciudad, el empresario Mauricio Macri, nombró como Jefe de la Policía Metropolitana a Palacios. Es decir que la cabeza de su nueva fuerza policial era un colaborador de la impunidad sobre el atentado a la AMIA, un represor del 20 de diciembre de 2001, y por si esto fuera poco, un amigo dilecto del genocida Carlos Gallone, condenado a prisión perpetua por el secuestro y asesinato de treinta prisioneros cometidos en agosto de 1976, en lo que se conoce como “La masacre de Fátima”. El Ministro de Seguridad y Justicia de la Ciudad, en aquel momento y ahora, Guillermo Montenegro, defendió la designación de Palacios, un hombre de su confianza con el que eran “amigos desde hae 20 años”, según sus propias palabras.
SERVICIOS Y ESPIAS
Unos meses más tarde, en octubre de 2009, se produce un hecho gravísimo, que todavía está por resolverse: el ya mentado Sergio Burstein, que había liderado la oposición contra el nombramiento de Fino Palacios como Jefe de Policía, denunció judicialmente que estaba siendo espiado por la Policía Metropolitana. Poco después, la justicia lo verificó: Burstein era objeto de espionaje por una banda de la que formaban parte Fino Palacios y su sucesor Osvaldo Chamorro, un abogado de la policía Federal que se desempeñaba para el Ministerio de Educación de Buenos Aires llamado Ciro James, y dos jueces de Misiones, entre otros. Otros entre los que estaba y está Mauricio Macri. Y el juez Oyarbide los procesó.
Mientras en la Causa AMIA, la Cámara Federal ratificó en marzo de 2010 los procesamientos del ex presidente Carlos Menem, del ex juez Juan José Galeano que llevaba la causa, y del ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge "Fino" Palacios, el 15 de julio, hace justo un año, la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal confirmaba el procesamiento de Mauricio Macri, en la causa por la investigación de las escuchas ilegales. Por unanimidad, la Sala I del tribunal rechazó el recurso de apelación presentado por la defensa del jefe de Gobierno porteño y ratificó así el fallo dictado por el juez Norberto Oyarbide por los delitos de violación de secretos, abuso de autoridad y falsificación de documentos públicos en concurso con el de asociación ilícita. De acuerdo a los fundamentos de la resolución, Macri habría sido partícipe del armado de una " estructura de inteligencia subterránea" al Gobierno de la Ciudad "y, puntualmente, a su Policía Metropolitana". Según concluyeron los magistrados Jorge Ballestero, Eduardo Freiler y Eduardo Farah, el Jefe de gobierno porteño fue "quien insertó a James… en la administración a su cargo, lo nombró, le dio una retribución y cobertura para que coadyuve al proyecto de la Policía en su vertiente paralela y encubierta de la producción de inteligencia prohibida".
EL GRAN MENTIROSO
Macri, todavía hoy jefe de Gobierno y con altísimas posibilidades de ser reelecto, desarrolló a través del Estado una red de espionaje, a cuya cabeza puso, según sus propias palabras, a un “recomendado” por otros servicios de espionaje extranjeros. Lo dijo públicamente, está filmado y también registrado por el diario “La Nación” en su edición del domingo 4 de julio de 2010, donde menciona que en una reunión con dirigentes de la AMIA y la DAIA Mauricio Macri, les comunicó que Fino Palacios “fue designado en su cargo ‘por recomendación expresa de la CIA y el Mossad’”. En un comunicado de la Agencia Judía de Noticias consignado por el diario centenario, se añade que ese nombramiento fue “encomendado” también por la DEA – la agencia de combate al narcotráfico del gobierno de Estados Unidos. Algo que salieron a desmentir las respectivas embajadas, claro. Y que dejó a Macri como un mentiroso, o como un agente no reconocido de esas agencias, lo cual lo convertiría en infame traidor a la patria.
En la resolución de 645 carillas, expedida como dijimos el 15 de julio de 2010, quedó procesado por ser supuestamente "autor penalmente responsable de interceptación de llamadas en dos hechos (los casos del dirigente judío Sergio Burstein y de su propio cuñado Néstor Leonardo), hechos ambos que concurren materialmente con el delito de asociación ilícita en calidad de miembro". La medida incluyó un embargo sobre sus bienes por 250 mil pesos. En síntesis, los cargos que se le atribuyen a Macri son violación de secretos, abuso de autoridad y falsificación de documentos públicos y miembro de asociación ilícita. Por si no la saben o no se entendió bien…
OTRA VEZ KANOORE EDUL
En el fallo, Oyarbide había dictado el sobreseimiento de Guillermo Tristán Montenegro. sin embargo, hay un dato llamativo sobre el actual ministro de Justicia y Seguridad que no quiero pasar por alto: el 20 de noviembre del 2008, por decreto 1033/08, se hizo otorgar 417.000 pesos para comprar uniformes para la Metropolitana a la empresa de Kanoore Edul… Alberto Kanoore Edul, el mismo vinculado a la causa AMIA. Más que una paradoja, es un macabro sarcasmo.
El ‘Fino’ Palacios, encubridor de la AMIA, partícipe de las muertes en los sucesos del 19 y 20 de diciembre del 2001, involucrado en el caso de Axel Blumberg, asesor de la policía de Neuquén cuando se asesinó a Carlos Fuentealba, es el mismo que Mauricio Macri defendió y ratificó como jefe de la Policía Metropolitana, hasta que la presión social lo obligó a pedirle la renuncia. Hace unos días, Palacios confesó que también había espiado a diputados de la oposición, como Gonzalo Ruanova, Diana Maffía y Silvia La Ruffa. Como ven todo tiene que ver con todos…
Lo cierto es que Macri, aunque Clarín no lo diga, hoy está procesado como miembro de una banda que se dedicó a espiar a distintas personas a través de un andamiaje policíaco ilegal. Pero, como siempre, culpó a otros de sus desatinos: dijo que la causa en su contra estaba "armada" por el ex presidente Néstor Kirchner.
NUESTRA OPCION
Hasta hoy, para la mayoría de los habitantes de la ciudad, Macri continúa siendo la mejor opción y es muy probable que gane su reelección. Tal vez porque desconozcan el piñé de este personaje, blindado, protegido, limpio a fuerza de jabonadas mediáticas pero no de cargos y culpas. Acaso porque ignoran que los fantasmas de la AMIA lo rondan.
Nuestra opción ante este personaje nefasto sigue siendo la misma: un maestro, un senador de probada honestidad; un hombre sin manchas ni sombras. En el 17º aniversario de aquel tremendo atentado que se llevó 85 vidas argentinas, y de cara al balotaje del próximo 31, ojalá los porteños podamos hacer honor a la memoria, la verdad y la justicia y comprender el abismo ético que separa a estos dos hombres. Uno, un empresario hijo de las prebendas y de la impunidad, procesado por la justicia e inepto en la gestión; el otro un educador, que fue el mejor ministro de Educación que hemos tenido en la historia argentina. Y ojalá también podamos entender la diferencia entre ser gobernados por uno u otro.
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